Ayer hubo un festival en el lLunario del Auditorio Nacional, cuatro bandas fueron las encargadas de llenar de sonido el recinto: El IMS, Chikita Violenta, Los Dynamite, y el plato fuerte, The Secret Machines.
El IMS (Instituto Mexicano del Sonido) empezó con su mezcla de cumbia, guaracha, salsa y similares, y los beats del electro, pasaron sin pena, ni gloria, su actitud condechi fue sumamente divertida, pero no paso de eso, en realidad ni siquiera es muy novedosa su propuesta y a nivel tecnico me parece que no han logrado consolidar realmente un sonido personal, tras una pausa de unos diez minutos subio al escenario Chikita Violenta, una banda de nurock, que si bien a diferencia de los pasados, ya han logrado consolidar un sonido personal, no es que solo les pertenezca a ellos, es un sonido que se mimetiza con los acordes de cualquier banda, y que en lo personal siento que se siguen oyendo verdes, un rato entretenido, pero no más. Es la primera vez que escucho a ambas bandas, y a pesar de haberme entretenido, no buscaría volver a verlas, o por lo menos, no en un buen tiempo.
Después fué el turno de Los Dynamite, que en comparación de las dos “garage bands” anteriores, se escuchan maduros, a pesar de ser una banda de reciente creación, es la segunda vez que los escucho, la primera en el concierto de Interpol, y esta, en comparación, esta ocasión fué superior, se notan las horas de ensayos, tocadas y demas, es sumamente grato saber que en todos los campos hay personas que se preocupan por evitar el estancamiento, una felitación a Los Dynamite, se nota el esfuerzo. Prendieron a la banda con sus acordes poco pretenciosos, su música es sencillamente divertida, una bateria con la suficiente fuerza para mover los pies de cualquiera, una banda para la fiesta.
Despues de casí tres horas de iniciado el evento, empezó el evento principal, The Secret Machines, voy a resumir en tres palabras mi sensación del sonido de esta banda: hipnótico, clásico, poderoso. Que distinto se escuchan en vivo, el disco en cierto modo se siente suave, sumamente progresivo, pero en un tono muy sutil, pero cuando se presentan ante un publico se transforman, la guitarra es sumamente clasica, me recordo a Pete Townsend (The Who), que aunque no es uno de los dioses de la guitarra, si es una de las guitarras clasicas del rock, asi es el sonido de Josh Garza, aporta esa parte clásica del rock, la bateria de Benjamin Curtis tiene un poder impersionante, es un tipo de unos cien kilos, que aporrea los tambores, y se siente, cada sonido de bombo te golpea el esternon, sientes cada batacazo como si te lo diera en la cabeza, mantiene en todo momento la fuerza del trio, y luego el piano y voz de Brandon Curtis, que delicia, al más puro estilo de Roger Waters, la parte progresiva del grupo, una voz sicotica, que te llena de angustía en ciertos momentos, para regresarse después a una melodica tonada llena de paz, juntos logran armonizar estar tres fuerzas para hacer de su sonido algo único, un caos controlado que te golpea o te acaricia en todo momento, tienen todos los elementos para formar parte del selecto grupo de las bandas legendarias, conste que no digo que ya pudieran pertenecer a ellos, pero con trabajo y constancia creo que lo podrian lograr, el proximo miercoles tendré el gusto de volver a degustar de esta excelente banda ya que abriran el concierto de U2, espero que les vaya bien ante un público más grande y que espera a una banda como U2.