Copalli
galante olfatoso en sol sostenido,
con tus provocantes alrededores, y tu sola cercanía.
-si, ¡tú!
-¿solo yo?
-si, ¡tú!
transgruyente sinabio,
solalbo granate y bibemol.
procúrame sagrado siempre,
bendito olor a solo tú,
cinq imprudente,
fieramente salvaje
totuda, titoda, tatuda,
datoda, ditada, dime tú.
-si, ¡tú!
-¿solo yo?
-di, ¡tú!
ditume, y tu dime siempre,
siempre tu.
atrás están las cortinas y su polvo
-¡polvosas!
gris, a secas, solo, sequedad sola sin humedad,
desolándose en los desiertos de silencio,
con sus tormentas de vacío, y el sol quemando,
agujerando los espíritus,
y tu fe tifeda ditiformando la piel en un liquido viscoso, que solidifica a temperatura ambiente como el concreto.
atrás las leyendas, la llorona,
los sacrificios, el olor a la misma tierra.
pizcas, huellitas de hombres pequeñitos dejadas en los recuerdos,
flotando, bailando con la brisa mínima,
nublando el panorama,
un huracán a las nubes, despegar y esperar a caer.
