Sombra
¡Responde!
Silueta de cuajo rompe-estratagema, eres capaz de abrir de par en par todas mis apariencias, dejándome al descubierto, y en tus ojos de vacío te muestras: oscura, de a ratos inerte, hasta inexistente.
¡Calla!
Silueta de pantomimas, no sabes vivir sin mi presencia, y aun así, huyes a mi olvido, te desdibujas, y me dejas. Te dibujas y ya no me alegras.
¡Corre!
Silueta pomposa, huye ahora que te lo permito, y te ofrendare como despedida tres poemas, uno al hombre, otro al niño y uno a ti.
¡Odia!
Silueta humo-espejo, devuélveme, revuélvete, vuélvete en ti misma, desdóblate y comete hasta ser un pequeño punto en horizonte, lejos, cerca de donde mi vista no ve, y allá metamorfosea, refléjate y disípate.
¡Regresa!
Silueta espejo-humo, condénsate, devuélveme mi reflejo, evoluciona, acércate poco a poco, y aquí muestra tu cola de pavo real, pavonéate, y vuélvete a doblar para cuando te necesite.
