Copalli

16 October of 2006

galante olfatoso en sol sostenido,
con tus provocantes alrededores, y tu sola cercanía.
-si, ¡tú!
-¿solo yo?
-si, ¡tú!
transgruyente sinabio,
solalbo granate y bibemol.
procúrame sagrado siempre,
bendito olor a solo tú,
cinq imprudente,
fieramente salvaje
totuda, titoda, tatuda,
datoda, ditada, dime tú.
-si, ¡tú!
-¿solo yo?
-di, ¡tú!
ditume, y tu dime siempre,
siempre tu.
atrás están las cortinas y su polvo
-¡polvosas!
gris, a secas, solo, sequedad sola sin humedad,
desolándose en los desiertos de silencio,
con sus tormentas de vacío, y el sol quemando,
agujerando los espíritus,
y tu fe tifeda ditiformando la piel en un liquido viscoso, que solidifica a temperatura ambiente como el concreto.
atrás las leyendas, la llorona,
los sacrificios, el olor a la misma tierra.
pizcas, huellitas de hombres pequeñitos dejadas en los recuerdos,
flotando, bailando con la brisa mínima,
nublando el panorama,
un huracán a las nubes, despegar y esperar a caer.

Grafo

Soy adjetivo.
Soy silueta de conceptos licuadorizados, homogeneizados hasta poder hacer espaguetis, adelgazados con la justa cantidad de harina para ser cocinados al dente, y ser degustado a placer por tu paladar, denotando el sabor de lo conocido, lo de todos una vez vivido, dedicado a rememorar fechas lejanas y difusas, haciéndome recordar, redescubriendo al pequeño hombre que vivía en él, desnudando a la memoria, soy tu adjetivo.
Soy tu en lo que eres, deformándome alguna vez, alargándome, callando.
Eso que te sigue cada vez que ves un retrovisor, en el fondo, en el horizonte, donde tus ojos no ven.
Soy tu adjetivo, moviéndome, acompañándote, yo soy tu adjetivo.

Sombra

3 October of 2006

¡Responde!
Silueta de cuajo rompe-estratagema, eres capaz de abrir de par en par todas mis apariencias, dejándome al descubierto, y en tus ojos de vacío te muestras: oscura, de a ratos inerte, hasta inexistente.
¡Calla!
Silueta de pantomimas, no sabes vivir sin mi presencia, y aun así, huyes a mi olvido, te desdibujas, y me dejas. Te dibujas y ya no me alegras.
¡Corre!
Silueta pomposa, huye ahora que te lo permito, y te ofrendare como despedida tres poemas, uno al hombre, otro al niño y uno a ti.
¡Odia!
Silueta humo-espejo, devuélveme, revuélvete, vuélvete en ti misma, desdóblate y comete hasta ser un pequeño punto en horizonte, lejos, cerca de donde mi vista no ve, y allá metamorfosea, refléjate y disípate.
¡Regresa!
Silueta espejo-humo, condénsate, devuélveme mi reflejo, evoluciona, acércate poco a poco, y aquí muestra tu cola de pavo real, pavonéate, y vuélvete a doblar para cuando te necesite.