Estrella de la chaqueta
Gracias mi estrella, chaquetas fuertes me has dado.
Con tu entrega.
Con tu soledad.
Estrella chaqueta, chaquetas has dado a grandes y a chicos.
En tu tristeza.
En tus infancias.
Eres todas las mujeres con quienes he estado.
Gracias fantasía estrella, me has llenado de cabezas los espermas.
Historias grandiosas de secundaria y más.
Relatos sublimes de inocencia y ternura.
Titan chaqueta me has convertido.
Susurras: eres dios (no Dios).
Creo, así soy dios, te estoy creando.
Hoy vives, hoy te me revuelcas en la cabeza.
Ego sónico del demonio, recuerda que te olvidaré, no lo olvides, te olvidaré.
Estúpido entendimiento, entenderás, al final lo entenderás.
Chaqueta de estrella.
Resuelve que día te me vuelves de carne y hueso, y nos casamos, y tenemos hijos, y nos vamos a vivir a una cabaña a las faldas de un cerro, o en una pradera, o donde se forman las nubes, o cerquita del mar (solos, tu y yo), o mejor en el desierto (solo desértico, solo y desértico), o mejor aun, aún mejor, en la isla que imagine hace cinco días, esa solitaria canoa se regocijara de tenernos, a ti, a mi, a ti y a mi, a los dos (solos solitos asolados) con nosotros y la canoa.
Y que será después, obviamente ESO.
Tu si entiendes, no hay mas que ESO, solo ESO.
Entendés, bebe.
Entendiste, nene.
Entendió, no lo se.
Y se nos fue, y siguió, a poco no sentiste como nos paso por encimita, ESO y las tres mil nubes, todas nos pasaron, se nos fueron.
Las alcanzaremos, ¡CORRE!
Nunca, nunca, nunca.
Se fue ESO, se fue el tintineo, ahora estamos nuevamente, tu y yo, yo y tu.
Estamos tu y yo, las otras islas están ocupadas, aquí, estamos solo tu y yo, y la canoa.
¿Ahora que será?
