Dudar es para los traidores.
Todo empezó un día que me detuve a pensar en cuantas ocasiones no era maravilloso, para mi. Había días en que Él no me parecía Dios.
Lázaro vivio, pero Alvaro murió.
Uno es ninguno, dos es la mitad de uno, tres es uno, pero como uno es ninguno; volvemos a empezar. ¿Entiendes?
Es maravilloso estar con tu Dios, aunque, si lo muerdo, sangrará.
Si no es mi Dios, entonces estoy siguiendo a un humano más, otro igual a mi, solo que este tiene ínfulas de grandeza, es un vividor, se aprovecha de mi, se mofa de mi fe. Pecador.
¿Tiene que morir?
Ojo por ojo y diente por diente. Mentira por mentira y cruz por cruz.
Si, tiene que morir.
Errar es de humanos. Él si era.
Yo lo maté. Me mataré.

Sofisma o silogismo?
Sigue a ese Dios humano y sangrante, escúchalo y te escucharás a tí
Comment by Tere — 7 May of 2006 @ 1:41 am