Contrapuesto
Fui - soy.
Sufro necrofobia. Los segundos que sucumbieron en mis batallas, me siguen, continúan librando una batalla, solo que esta ya no me pertenece, es suya, solo suya, guerra zombi, guerra de segundos contra minutos, de muertos contra vivos, guerra de idiotas, aunque ganasen, no lograrían su objetivo, los muertos no viven, al menos no como esperan vivir, no serán más que una sinapsis, nunca más que una sinapsis. Sus ánimas deambulan libremente, los demás ya se acostumbraron, por eso no las notan, pero yo soy necrofobico, y las percibo, escucho sus gritos, mascullados deseos de eternidad. A base de caídas he aprendido la técnica para callarlos, les recuerdo que perecieron, que no son, les recuerdo que fueron.
Soy - seré.
Ahora soy fobofóbico. Me obsesiona lo que pasará, que nuevos miedos tendré que temer, ya se que los segundos están atrás de mí, a lado, y delate también, estoy rodeado de tiempo, a donde volteo lo encuentro, manchando cada espacio, pero no temo a la inercia, ya no más, ahora me cuestiono si yo lo seré, me aterro, petrificado veo los vórtices que se producen entre mis dedos, vibro. Temo temer temor. Rodeado de tiempo, hundido en el miedo al miedo, aún no soy valiente, no se si llegare a serlo.
Seré - no-soy.
Mañana seré agorafóbico, apeirofóbico, cenofóbico y claustrofóbico. Nebuloso panorama ante los ojos, pasos y pasos sin llegar, pasos y pasos, todo es llegar. Encontré la horma de un vacío, visto desde arriba o desde abajo es igual, todo es igual, siempre todo es igual, y ahora con la horma en mis manos esto no acabara, encontré un nuevo objetivo, llenar todo de estos vacíos, construir el futuro con vacíos, futuro infinito lleno de vacíos, y después sin más quedare vacío.
