Lenguas
Dos lengüetazos por aquí, otros tres por alla, eso fue lo que desencadeno todo; cinco miradas fueron suficientes para levantar el puente hacia tu boca y dejar entrar mi palabra, que se te clavo hondo en la garganta. Tu cuerpo se estremeció. Mi lengua, cual ariete, quiere tumbar toda inhibición que te pudiera quedar y asì desnudita de ropas e inhibiciones, te entregues al placer, al placer en sí. Derrumba los tapujos que se hayan filtrado, y dejanos al descubierto: dos seres deseosos de saborearse, hambrientos de carne, hechos exclusivamente para ese momento, esculpidos para sentir.

Estoy calentando, estamos calentando y queremos que todo alrededor se caliente. Pero no sólo porque se sienta así quiere decir que es así. Somos sólo una llamarada que espera pasarle lo suficientemente cerca a alguien para prenderlo, para encenderlo en ese momento, para que nuestro aleinto llegue a lo más hondo de sus entrañas y las convierta en fuego y agua. Que vayan por ahí goteando carne fundida, y que finalemnte lleguen, sin reconocernos.
Comment by Oso — 27 January of 2006 @ 4:16 pm
Que forma tan deliciosa de describir la pasión y la química entre dos personas…..aunque se esconde en tus palabras un poco más que solo pasión, has dejado ver un poco de tu sentir y eso es maravilloso…
Comment by Priscila — 31 January of 2006 @ 1:42 am